Durante el 99% de la historia humana, vivimos en pequeñas tribus o granjas dispersas. Entonces, todo cambió. En 2008, cruzamos un umbral histórico: por primera vez, más personas vivían en ciudades que en el campo. En esta unidad, exploraremos la 'Urbanización'. Analizaremos por qué los humanos se congregan en gigantescas colmenas de hormigón, qué define una 'Megaciudad' de más de 10 millones de personas y cómo la densidad cambia nuestra forma de pensar, trabajar y sobrevivir.
La Gran Migración
¿Por qué abandonar la granja? Generalmente es una mezcla de factores de 'Empuje' y 'Atracción'. La pobreza y la falta de tierra 'empujan' a la gente fuera de la aldea, mientras que los trabajos, las escuelas y los hospitales los 'atraen' a la ciudad. Este flujo es imparable. Actualmente estamos construyendo el equivalente a una nueva ciudad de Nueva York cada mes en algún lugar del mundo. Nos estamos convirtiendo en una especie urbana.
El Hormiguero
Las ciudades son eficientes. Cuando se concentra a millones de personas en un espacio pequeño, se necesita menos tubería, menos cable y menos carretera por persona que en los suburbios. Las ideas también se difunden más rápido. Por eso las ciudades son 'Motores de Innovación'. Casi todos los grandes inventos, movimientos artísticos o revoluciones comienzan en una ciudad porque ahí es donde los cerebros chocan entre sí.
El Auge de la Megaciudad
Una 'Megaciudad' es una ciudad con más de 10 millones de residentes. Tokio, Delhi, Shanghái, Mumbai. Estas no son solo grandes ciudades; son bestias económicas independientes, a menudo más ricas que países enteros. Pero se enfrentan a problemas gigantescos: tráfico, contaminación y barrios marginales—vecindarios informales donde los pobres construyen sus propias casas porque la ciudad no puede construirlas lo suficientemente rápido.